La Luz que nos traspasa
bajo el asfalto de Oxford Street. Dejé atrás un cuenco para perros personalizado hecho con roble y acero inoxidable que valía ciento cincuenta y cinco libras. El acento en aquel espacio aplanado estaba puesto en una estética estéril del hogar, en la apariencia de higiene total, en una muerte a ser posible discreta.Mucho mejor evocar…